Escuelas de misterio

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

Texto extraido de la web Filosofía Hermética La posada de Hermes

Desde el principio de la Humanidad, el Hombre y la Mujer (aunque no se les permitiera pensar) se ha formulado las mismas preguntas sobre su constitución, su mente, su cuerpo, ¿Quién soy?, ¿De donde vengo?, ¿Dónde estoy?… Sólo muy pocos han encontrado las respuestas, elegidos de entre los elegidos, fundadores de Religiones e Iniciados de todas las Tradiciones.
De todos los lugares del planeta nacen para dar voz a los pensamientos, sentimientos, dudas e inquietudes de los seres humanos, dan respuesta a las preguntas más interiores del ser humano, desde Krishna, Orfeo, Hermes, Buda, Moisés, Jesús…pasando por aquellos buscadores de la Verdad, Amantes de la Sabiduría, grandes filósofos entre los que destacan Pitágoras, Sócrates, Platón, Amonio Saccas, Plotino, Jámblico, Plutarco…

Egipto era el principal centro de desarrollo cultural de aquella época. Entre algunas de las Escuelas de Misterios o “Casas de la Vida” (Per-ankh), como ellos las llamaban y que allí se desarrollaron encontramos, La Escuela de Heliópolis, de Hermópolis, de Tebas, de Menfis, de Sais, de Abydos o de Filae. Estas Escuela estaban en todos los Templos, eran las “Escuelas iniciáticas” que preparaban a los sacerdotes egipcios en un conocimiento milenario, donde existían diferentes niveles de preparación dependiendo de la enseñanza sacerdotal a la cual eran destinados los neófitos y donde poco a poco podrían acceder a un Conocimiento y metafísica cada vez más elevado a niveles iniciáticos, tenían las claves para la construcción de las pirámides y de sus magnificas construcciones, eran poseedores de un compendio de saber en sus ramas principales , Religión, Política, Arte y Ciencia, un amplio conocimiento sobre la Vida y la Muerte, los estados del Hombre, su constitución, enseñaban la Inmortalidad del Alma humana y como sería su paso por el más allá.

        En las Escuelas se enseñaba lo que conocemos como “los Misterios”, eran unas ceremonias que generalmente se mantenían ocultas a los “no iniciados” y durante las cuales se enseñaban por medio de representaciones dramáticas el origen de las cosas, la naturaleza del espíritu humano, las relaciones de éste con el cuerpo y el método de su purificación y reposición a una vida superior. La ciencia física, la medicina, las leyes de la música, la adivinación, se enseñaban todas ellas de la misma manera.

       Los primeros sabios y filósofos griegos que pudieron estudiar en las Escuelas mistéricas egipcias eran aceptados por los Hierofantes, los grandes iniciados egipcios y herederos de la Sabiduría de Isis y Thot, que tras hacer superar a los filósofos que viajaban hasta sus tierras duras pruebas de conocimiento y convicción sobre sus ganas de saber, admitían a estos hombres iniciándolos en sus conocimientos, ellos se convirtieron en Maestros de maestros al regreso a sus países y crearon las “Escuelas de filosofía”, (adaptaciones griegas de las Escuelas egipcias), ese sería el nacimiento de las Escuelas de Filosofía, que aplicando esos conocimientos egipcios en Grecia y Roma lograron hacerlos lugares propicios para la investigación de esa Sabiduría Verdadera que unifica todas las Ciencias y Religiones.

 Así encontramos entre estos primeros pensadores que viajaron a Egipto a filósofos como Tales, Anáximandro, Solón, Pitágoras, Parménides, Anaxágoras, Demócrito, Zenón o Platón, todos estudiaron durante largos años en Egipto antes de desarrollar sus ideas y Escuelas de Filosofía. Estos pensadores vieron en sus estudio esotérico muchas similitudes entre el conocimiento de los pueblos, distintos Dioses para las mismas esencias, diferentes cultos para un mismo fin.

      Para hacernos una idea de la cantidad de Escuelas y pensadores que surgían en el mundo clásico podemos destacar algunas Escuelas y sus fundadores como la Escuela de Tales, la de Anáximandro, la de Anáximenes, la Escuela Pitagórica, la  Escuela de Heráclito de Efeso, la de Parménides, la Escuela cínica de Antístenes, Sócrates y sus enseñanzas, la grandiosa Academia de Platón, la Escuela estoica de Zenón, la de Felón de Elis, la  Escuela Ecléctica de Alejandría, la Escuela de Plotino, la de Pérgamo…

      Actualmente decimos que “el Teatro” nació en la Antigua Grecia y que las primeras obras que se conocen sobre las Tragedias griegas son las escritas por Esquilo, hasta ahí todo es más o menos cierto, ya que es precisamente en ese momento histórico donde la gente, el pueblo, la sociedad en general conocen por primera vez lo que es una representación teatral pero verdaderamente el Teatro tiene su génesis en la Religión y más precisamente en las representaciones altamente iniciáticas y simbólicas practicadas por los iniciados egipcios en sus Escuela, en sus Templos, ese es su verdadero origen el cual también practicaban los iniciados griegos, así encontramos que el origen de las primeras tragicomedias griegas que Esquilo mostró a la gente fueron desveladas (sin permiso) de “los Misterios Eleusinos”, del cual se comenta que fue iniciado y que por ese motivo posteriormente sería juzgado por ello. De las pocas obras de Esquilo que se conservan encontramos una Trilogía muy significativa, la obra escrita sobre los misterios del dios Prometeo, de la que la historia se ha encargado de ocultar dos de estas enseñanzas iniciáticas que fueron desveladas sin permiso y que se practicaban en estas Escuela mistéricas, “Prometeo liberado” y “Prometeo portador del fuego”, dejándonos únicamente para la posteridad una con un titulo muy significativo “Prometeo Encadenado”. Prometeo fue el Titán que sacrificó su estado divino para poder acercar al Hombre el fuego, símbolo de la Sabiduría y el conocimiento en todas las Tradiciones iniciáticas.

 En otro aspecto de estas representaciones encontramos al medico Hipócrates, que era un sacerdote de Asclepios, un iniciado al culto de Asclepios, y lo que hoy se conoce en medicina como “el juramento de Hipócrates” es un juramento tradicional de fidelidad practicado antiguamente por los iniciados en la ciencia de la medicina y actualmente por los médicos que acaban su carrera universitaria y que así lo desean jurar, eso no era más que un compromiso místico practicado por los Iniciados de Asclepios y cuyo escrito llegó hacerse público. Los “Asclepiades” eran iniciados del culto de la serpiente de Asclepios, como las “bacantes” lo eran del de Dionisos, y ambos ritos, andando el tiempo, fueron incorporados a los eleusinos.

       Los Misterios de mayor contenido iniciático eran celebrados en los antiguos templos egipcios por los hierofantes-iniciados, para provecho e instrucción de los neófitos. Sobre los Misterios que se celebraban en Filae (Isla del Nilo), se dice que “en estas sombrías cavernas los grandes y místicos

arcanos de la diosa (Isis) eran revelados al neófito mientras el solemne himno de iniciación resonaba en toda la larga extensión de estas recónditas profundidades de granito.”

       La palabra “Misterios” deriva del griego muô, “cerrar la boca”, y cada símbolo relacionado con ellos tenía una significación muy oculta. Según afirman Platón y muchos otros sabios de la antigüedad, los Misterios eran altamente religiosos, morales y benéficos como Escuela de ética. Los Misterios griegos, los de Ceres y Baco eran sólo imitaciones de los egipcios.

      Los Misterios eran en todas las Tradiciones antiguas una serie de representaciones dramáticas en las que los misterios de la Cosmogonía y de la Naturaleza eran personificados por los sacerdotes y neófitos, que desempeñaban el papel de los diferentes dioses y diosas, repitiendo supuestas escenas (alegorías) de sus vidas respectivas. Estas eran explicadas en su sentido oculto a los candidatos a la iniciación.

       Entre sus enseñanzas encontramos aquella que dice:

“Sólo existe una VIDA y esta camina con dos piernas, una se llama vida y la otra muerte”

Dándonos a conocer con esta máxima que la vida y la muerte tal y como la conocemos forma parte de la VIDA UNA, o mejor dicho que la muerte no es muerte por que forma parte del TODO (VIDA), que siendo este Divino, incognoscible y atemporal, por ende el hombre forma parte de ella, por que participa de sus mismos atributos y a la vez posee un Alma Divina e Inmortal.

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Queen – Heaven for Everyone

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

Frozen – Madonna

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

Inteligencias multiples

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

Giordano Bruno 1548 – 1600

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

 Intereses: Filosofía, Cosmología, y Memoria

Nueve años de tortura y quemado vivo por orden del papa en 1600 ¿ Por qué?

“Existen innumerables soles, innumerables tierras giran alrrededor de esos soles de manera similar a los siete planetas que giran al rededor de nuestro sol, Seres vivos habitan esos mundos”            El infinito, el Universo y sus mundos. 1584, Londres. 

Comienzo del fin.

A instancias de Giovanni Mocenigo, noble veneciano, regresó a Italia. Mocenigo se convierte en su protector, para impartir cátedra particular.

El 21 de mayo de 1591, Mocenigo traicionó a Bruno entregándolo a la Santa Inquisición. El 27 de enero de 1593 se ordenó el encierro de Giordano Bruno en el Palacio del Santo Oficio, en el Vaticano. Estuvo en la cárcel durante ocho años mientras se disponía el juicio –bajo el tribunal de Venecia–, en el que se le adjudicaban cargos por blasfemia, herejía e inmoralidad; principalmente por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo. Durante la ocupación napoleónica se perdieron la mayoría de los folios de ese juicio.

El proceso fue dirigido por Roberto Belarmino, quien posteriormente llevaría el similar proceso contra Galileo. En 1599 se expusieron los cargos en contra de Bruno. Las múltiples ofertas de retractación fueron desestimadas.
Finalmente, sin que se tenga conocimiento del motivo, Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas y el 20 de enero de 1600 el papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares.
El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético, impenitente, pertinaz y obstinado. Es famosa la frase que dirigió a sus jueces: “Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla”. Fue expulsado de la Iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública.

Durante todo el proceso fue acompañado por monjes de la Iglesia. Antes de ser ejecutado en la hoguera uno de ellos le ofreció un crucifijo para besarlo pero Bruno lo rechazó, diciendo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso.

Fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.

Jesús de Nazaret

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

Quien busca no dejará de buscar hasta que encuentre, y cuando encuentre se turbará, y cuando haya sido turbado se maravillará y reinará sobre la totalidad y hallará el reposo.

Conoce lo que está en frente de tu rostro y lo que se escode de ti se te revelará. Pues no hay nada escondido que no será revelado, y nada enterrado que no será levantado.

Compasión – Dalai Lama

•febrero 11, 2010 • Dejar un comentario

La auténtica compasión no depende de la actitud de los demás hacia mi, pero en tanto que los demás son tanto como yo y aspiran a la felicidad y a evitar el sufrimiento, y tienen derecho a superarlo, surge cierta empatía, así es la auténtica compasión, ecuánime, incluso con los enemigos, siempre y cuando éstos sean personas u otros seres sensibles. Ellos también tienen derecho a superar el sufrimiento, sobre esa base se sustenta la empatía, eso es la compasión.